El hombre del traje a medida bajó de su Mercedes destilando arrogancia, pero el error que estaba a punto de cometer en la puerta de la plaza comercial le iba a costar absolutamente todo.

Don Manuel solo quería vender sus dulces. A sus 72 años, el frío de la tarde le calaba los huesos y una tos seca no lo dejaba en paz. Sus manos temblaban mientras sostenía su pequeña y desgastada caja de madera. Era lo único que tenía para poder pagar las Leer más