El policía arrogante destruyó el puesto de esta humilde anciana: segundos después descubrió que ella era la dueña de la ciudad
Si vienes siguiendo esta historia desde nuestra página de Facebook, sabes perfectamente la rabia e impotencia que sentimos todos al ver a doña Elena de rodillas. El oficial Morales acababa de patear con desprecio aquel modesto carrito de metal, esparciendo por el asfalto sucio las empanadas recién hechas y los Leer más









